Suicidio ONG
Un lugar de encuentro para personas afectadas por el drama del Suicidio
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- La búsqueda de un propósito que le otorgue sentido a la vida
Greta Thunberg es una adolescente sueca de 19 años, pero también es la líder de un movimiento que agrupa a millones de jóvenes preocupados por la crisis climática. En 2011, cuando Greta tenía solo 8 años, escuchó por primera vez hablar sobre el problema del cambio climático y ya entonces se indignó porque no se hiciera más para detenerlo. Luego de eso se deprimió, y según sus propias palabras dejó de encontrarle sentido a la vida: Estaba deprimida por el estado del mundo en general, que me parecía simplemente sin sentido. Greta fue diagnosticada con síndrome de asperger, un trastorno del espectro autista hoy denominado autismo de grado 1. Las personas con trastornos del espectro autista suelen tener problemas para socializar por lo que es frecuente que caigan en depresión, no le encuentren sentido a sus vidas y sufran pensamientos suicidas. Para ellas, como para todas las demás personas, es importante encontrar un propósito que las anime a seguir adelante. Estamos todos dando vueltas en esta rueda de hámster, tratando de ganar dinero, de acumular "me gusta" en las redes sociales, lo que sea. Y, por supuesto, eso no te hace feliz. En algún momento Greta se dio cuenta de que aún con su corta edad podía impulsar cambios sociales y luchar por una mejor y más pronta solución a la crisis climática. Comenzó a militar por esa causa y a los 15 años ya era una referente reconocida y seguida por millones de personas preocupadas por el futuro de nuestro planeta. Hoy, con 19 años, Greta se da cuenta de que su militancia, junto a la de sus millones de seguidores, seguramente está influyendo en decisiones al más alto nivel, pero además le sirvió a ella misma y a muchos más para colmar de sentido sus propias vidas. Yo y muchos otros encontramos un propósito en esta lucha por la justicia climática, porque siento que estoy haciendo algo que tiene significado. Por supuesto que no a todos nos apasionan los mismos temas, tampoco necesitamos millones de seguidores ni cambiar el destino del planeta. Pero, lo que la historia de Greta nos ilustra es que sí necesitamos un propósito que le dé sentido a nuestras vidas. Para algunos será su familia, su trabajo, el arte o viajar. No importa qué. Pero si es importante tener un motivo para levantarse por la mañana. Todos lo necesitamos. Fuentes: https://www.bbc.co.uk/mundo/noticias-internacional-63334136 https://es.wikipedia.org/wiki/Greta_Thunberg Ver también: Testimonios de superación en relación al pensamiento suicida Contanos tu propia historia
- Venciendo el miedo al suicidio
Tengo 48 años de edad. Siempre le tuve terror al suicidio, Con sólo escribir o pronunciar la palabra sufría ataques de ansiedad. Cuando tenia cinco años una amiguita me contó que mi padre murió por suicidio. Mi madre nunca me lo había querido decir. Eso fue muy chocante para mi, siempre sentí abandono por parte de mi padre al tomar esa decisión. Mi madre me contó luego como había sucedido, que él tenía 28 años cuando se suicidó y que era alcohólico. Yo solo tenía 3 años cuando ocurrió. Crecí pensando por qué nos abandonó a mi madre y a mí tomando esa decisión que marcaría mi vida para siempre. Cuando tenía 20 años tuve que asistir al funeral de un primo que también se suicidó a los 11 años de edad. Fue allí que mi terror al suicidio creció más. Llegando a mis 28 años (edad en que mi padre acabó con su vida) mi miedo de transitar esa edad significativa fue tan grande que comencé a tener pánico, crisis de ansiedad generalizada y algunos síntomas depresivos. Mis creencias o pensamientos irreales me aterraban. Pensaba que yo iba por ese mismo camino. Comencé a temer que me pasara a mí lo mismo. En mi mente surgían miles de pensamientos: a esta edad se mató mi papá, mi primo también se mató, esto es hereditario, capaz que yo termino igual, etc. Empezaron mis primeras crisis de ansiedad y ataques de pánico. Es allí donde busco ayuda psicológica y psiquiátrica. Me recetaron un ansiolítico, un antidepresivo y terapia cognitiva conductual, que hice al pie de la letra. Con ayuda psicológica y psiquiátrica, y hoy practicando Mindfullnes, he podido comprender mis pensamientos y aprendí a no temer a esa palabra tan cruel. Hoy soy docente de escuela primaria con 16 años de antigüedad en la labor. Estoy divorciada hace 20 años. Uno de los detonantes de mi ansiedad también fue el divorcio. Tengo 48 años y dos hijos hermosos de 30 y 23 años. También tengo tres hermosos nietos. Vivo sola en mi casa porque mis hijos ya tienen familia. Tengo una bella perra (raza callejera) y un gato siamés. Dispongo de suficiente tiempo para meditar. La técnica consiste en observar los pensamientos y la cadena de otros que se producen cuando pensamos, observarlos como nubes en el cielo, o pompas de jabón. Observarlos, no enjuiciarlos porque es allí donde el pensamiento se transforma en emoción; y si eso ocurre solo sentirlo, dejarlo pasar por nuestro cuerpo. Obvio que requiere mucha práctica y disciplina. También cuando me siento triste escribo todo lo que siento, esa es otra técnica de sanación. Creo que se puede estudiar y entrenar nuestra mente, reconstruyendo nuevos circuitos neuronales que amen la vida y aprender a sentir placer, alegría, optimismo, etc. Debemos adquirir herramientas que protejan nuestra integridad, y nos permitan disfrutar de la vida y, sobre todo, crear espacios de diálogo como este que permitan expresar lo que sentimos. Bendiciones y gracias. Ver también: Contanos tu testimonio en relación al suicidio Testimonio de superación en relación al suicidio
- 4 de octubre - Día Nacional del Voluntariado
Cada 4 de abril se conmemora el Día Nacional del Voluntariado para agradecer a todas las personas dedican una parte de su tiempo voluntariamente y sin recibir remuneración alguna a mejorar la vida de otras personas. Desde Hablemos de Suicidio ONG nos sumamos a este agradecimiento ya que sin el trabajo desinteresado de todas esas personas que colaboran en instituciones públicas, privadas o en asociaciones civiles, muchos de los servicios que hacen más fácil nuestro diario vivir no existirían. Sin embargo, como asociación civil dedicada a promover la ayuda mutua entre personas afectadas por el drama del suicidio queremos destacar otro aspecto importante del voluntariado del que no se habla o no se habla lo suficiente: la satisfacción de ayudar. Muchas personas que aún no transitaron la experiencia del voluntariado se podrían preguntar: ¿Por qué lo hacen? ¿Por qué esas otras personas que también están inmersas en los problemas cotidianos que tenemos todos o que tal vez lidien con problemas aún más graves que el promedio, y que en casi todos los casos tienen que trabajar largas horas en sus actividades rentadas para ganarse la vida, invierten una parte importante del tiempo que podrían dedicar al descanso, al esparcimiento o a sus propias familias en una tarea por la que no reciben nada a cambio? Lo que no se entiende cuando aún no se ha experimentado el voluntariado es que, aún cuando no se reciba dinero y en muchos casos sea necesario hacer aportes para sostener a las asociaciones civiles desde las que se brinda la ayuda, no es verdad que no se reciba nada a cambio. Muchos voluntarios sentimos que recibimos mucho más de lo que damos. Recibimos el afecto, la gratitud y el reconocimiento de las personas a las que ayudamos, pero, fundamentalmente, recibimos esa satisfacción profunda y duradera que solo ayudar desinteresadamente a otros puede darnos. También recibimos sentimientos de comunión con quienes reciben la ayuda y de pertenencia al grupo que la ofrece que colman de sentido nuestras vidas. Después de años trabajando voluntariamente en instituciones de ayuda dedicadas a la prevención del suicidio descubrimos que ayudar nos ayuda, por eso no podemos dejar de recomendar esta actividad. Para qué más personas se sumen al voluntariado cada uno en la institución o en la tarea en la que se sienta cómodo. Pero también, en base a esta experiencia, decidimos impulsar una forma de voluntariado que no es nueva pero que aún no se ha empleado suficientemente en prevención del suicidio: la ayuda mutua. En las instituciones de ayuda mutua todos los que participan son de algún modo voluntarios. Muchos se acercan buscando ayuda para sus propios problemas, pero desde la dinámica grupal descubren que también pueden ayudar a otros. Otros hacen el camino inverso: se acercan con ganas de ayudar, pero pronto descubren que desde el grupo también reciben ayuda. En todo caso, todos participamos del circuito de la ayuda que siempre es un camino de ida y vuelta. Ayudar y ser ayudado son dos caras de la misma moneda. Así lo entendemos en Hablemos de Suicidio ONG. Por ese motivo no podemos dejar de agradecer a los voluntarios que movilizan aún más toda la ayuda que fluye naturalmente en nuestra comunidad. Ver también: Sumate al Voluntariado en Hablemos de Suicidio ONG Grupos de ayuda mutua para personas afectadas por el drama del Suicidio
- Dolors Lopez: Transformando el dolor en vida
Quienes sufrimos en carne propia la muerte a causa de suicidio de un ser querido, sabemos que, además del dolor y la culpa, uno de los sentimientos más perturbadores durante el duelo es la duda. Queremos saber por qué lo hizo, cómo es posible que lo inimaginable sucediera, cómo pudo abandonarnos. Tarde o temprano tenemos que aceptar que algunas preguntas no tienen respuesta, que todo suicidio es un misterio y que la única persona que tal vez podría darnos algunos indicios, simplemente ya no está. En algún momento tenemos que continuar con nuestras vidas llevando en la mochila una ausencia que pesa más aún por una decisión que nosotros no tomamos. Dolors Lopéz, una reconocida dirigente catalana, recorrió este camino después de la muerte a causa de suicidio de su hija. Sin embargo, en algún momento, decidió transformar su dolor y sus dudas en servicio. “Dejé de buscar esas respuestas y me puse a investigar”, nos explica. Y en sus investigaciones, además de formarse ella misma para la prevención del suicidio, descubrió que no existe en España un programa de formación para los profesionales que intervienen en emergencias con riesgo de suicidio o en asistencia a personas en crisis con pensamientos suicidas. Como Dolors es una mujer de acción, diseño un curso para educadores en prevención del suicidio dirigido a profesionales, y ella misma dicta un curso rápido de intervención en emergencias con riesgo suicida dirigido especialmente a bomberos y policías. Ver informe en el diario El país de Madrid https://elpais.com/espana/comunidad-valenciana/2022-02-22/olvidaos-de-razonar-con-un-suicida-en-una-cornisa.html En el curso de Intervención en Emergencias con riesgo suicida habla con palabras claras y directas explicando lo que hay que hacer, lo que hay que decir y también lo que no hay que hacer ni decir para establecer un vínculo de confianza mutua con el suicida y preservar su vida: No intentar razonar ni dar falsas garantías de que todo va a mejorar, no hacer movimientos precipitados ni actuar sin aviso o acuerdo previo, escuchar y acompañar en el dolor pero sin caer en la desesperanza. Incluso invita a los participantes a desafiar sus propios sentimientos cuando intervienen en una situación con riesgo de suicidio después de un crimen. “El objetivo es salvar vidas”, explica. Todo este servicio, tan necesario para la comunidad, no va a devolverle a Dolors la vida de su hija, pero seguramente le otorga un mayor sentido a su propia vida, e incluso, re significa la muerte de su hija al permitirle compartir todo lo que aprendió con tanto dolor. Dolors es un ejemplo de superación desde el dolor por la muerte de un ser querido a causa de suicidio, y esto no significa que su dolor pueda superarse. Quienes transitamos ese camino sabemos que eso no es posible, pero transformar el dolor en servicio, más aún, en un servicio que salva vidas, es sin dudas la mejor manera de procesarlo. Ver también: Formación comunitaria en Prevención del Suicidio Contanos tu historia de superación en relación al suicidio
- Soledad y pensamiento suicida
Actualmente me desempeño como acompañante terapéutico especializado en salud mental. Desde niño tuve que hacerme cargo de mi madre que no había superado su duelo por la muerte de mi padre cuando yo tenía dos años de edad. Así fue que me crie sin que nada me, falte materialmente hablando, pero… era tan solo un niño solitario y triste que se debía a su madre. Sumado a eso, una actitud desaprensiva de la familia de mi padre que aún lo es hasta el presente. Con el correr de los años mi madre sufre su tercer ACV que la deja postrada y yo, como siempre, debía estar a su lado. Eso desembocó en dos patologías, un coma diabético y posteriormente en dos infartos. Antes considere muchas veces al suicidio como algo "salvador". Eso es lo que se denomina "ideación suicida", uno se siente solo e incomprendido y al mismo tiempo, justamente, sin nadie con quien compartir por no haber generado amistades ya que siempre, de algún modo, digamos que cultive mi soledad. Luego de un par de años de crisis profundas me puso de pie la psicoterapia. Después me puse a estudiar la conducta humana, no para ejercer nada sino para conocerme a mí mismo. Pero la etapa o etapas que mencioné ya fueron superadas y resurgí. Hoy me digo: Qué diferente hubiera sido todo si hubiera sido escuchado, y si me hubiera hecho escuchar hace mucho tiempo. Abrazos a todas/os. Ver también: Testimonios de superación desde el pensamiento suicida Contanos tu testimonio en relación al suicidio La escucha activa en la prevención del suicidio
- Día Mundial para la Prevención del Suicidio 2022
En el año 2003, la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) con el aval de la Organización Mundial de la Salud (OMS) instauró el 10 de Septiembre como Día Mundial para la Prevención de Suicidio. Desde entonces, las organizaciones para la prevención del suicidio alrededor del mundo suelen adherir a esta conmemoración con campañas de difusión para concientizar sobre la magnitud del problema del suicidio e impulsar acciones comunitarias para su prevención. En este año, Hablemos de Suicidio ONG suma su voz con los mismos objetivos pero con una propuesta diferente: Promover la creación de espacios comunitarios donde los afectados por el drama del suicido puedan hablar de lo que les pasa y lo que sienten al respecto sin temor a ser juzgados y con la certeza de que encontrarán escucha, contención y acompañamiento. Si te interesa conocer más sobre nuestro proyecto podés visitar nuestro sitio web o informarte sobre nuestros Grupos de Ayuda Mutua. Esperamos que cada vez seamos más las personas que se sumen desde sus acciones cotidianas y en los roles que les toque ejercer dentro de la comunidad. Si así fuera, no solo podríamos reducir las muertes por suicidio, sino que todos habitaríamos un mundo mejor. Hablemos de Suicidio ONG
- Sociedad patriarcal y suicidio masculino
Tal vez la conquista más grande del movimiento feminista fue desenmascarar al sistema social patriarcal cuyas consecuencias últimas son la disparidad de derechos formales y reales entre hombres y mujeres, y la violencia de género en todas sus formas. Aunque aún falta muchísimo para conseguir el objetivo último que debería ser la sustitución del sistema patriarcal por otro que implique paridad y respeto entre todos los seres humanos sin importar su género, es también mucho lo que se avanzó en este sentido y por ello debemos felicitar a todas las mujeres y hombres que impulsaron este cambio. Sin embargo, también sería bueno, para la propia causa, reconocer los errores que se cometieron y corregir el rumbo. La intención no es cuestionar a un movimiento con cuyos objetivos adhiero completamente sino impulsarlo en la dirección correcta. El discurso feminista fue tan efectivo porque describe con crudeza y precisión los síntomas de el sistema patriarcal. Sin embargo, comete algunas omisiones a saber: Pone al hombre como único responsable del estado de las cosas ignorando la cuestión de la transmisión cultural de valores en la que la mujer también participa. No suele mencionarse, por ejemplo, que muchas mujeres enseñan a sus hijos e hijas las pautas culturales machistas. Por otro lado, pero más importante aún, pone a la mujer como única víctima del sistema patriarcal ignorando la presión que este ejerce sobre los hombres obligándolos a asumir un rol de autosuficiencia y control que no expresa su naturaleza sensible. Esto último puede parecer una exageración o una nimiedad pero no lo es. Las estadísticas son elocuentes. Las mujeres usan con mucha mayor frecuencia los servicios de salud mental y los sistemas de asistencia comunitaria por crisis emocionales. La explicación que se le dio a este fenómeno en el pasado fue la mayor “vulnerabilidad femenina”, que es lo mismo que decir, “los hombres son fuertes por lo que no necesitan servicios de salud mental o asistencia comunitaria”. Sin embargo, hay un número duro e incuestionable que desmiente estas explicaciones: Los hombres mueren a causa de suicidio en una proporción mucho mayor que las mujeres. De acuerdo a las estadísticas vitales publicadas por el Ministerio de Salud, en el año 2019 murieron a causa de suicidio 2714 hombres y 578 mujeres, más de 4 hombres por cada mujer. Tal vez deberíamos comenzar a hablar de la “vulnerabilidad masculina” pero esto tampoco explicaría la situación. La disparidad entre suicidios masculinos y femeninos es mayor en los países con culturas más fuertemente machistas como Argentina, México, Australia o Rusia. Si bien el fenómeno podría ser mucho más complejo, resulta evidente que una cultura machista donde se censura a los niños cuando expresan sus sentimientos con frases como: “No seas marión” o “Los hombres no lloran”, o donde se los presiona para que sean autosuficientes con expresiones tales como “Compórtate como un hombre” o “Hacéte cargo como un hombre”, tendrá como resultado hombres poco proclives a pedir ayuda, propensos a transitar sus momentos difíciles en soledad y, finalmente, expuestos a un mayor riesgo de suicidio. Como cada vez más personas, quisiera una sociedad igualitaria donde no exista discriminación de género. Creo que para lograr este objetivo es necesaria la colaboración de mujeres y hombres; y creo, también, que ambos géneros se verán beneficiados por el cambio: Las mujeres porque verán equiparados sus derechos y los hombres porque podrán expresar lo que sienten, pedir ayuda y reducir los índices de suicidio masculino. Ver también: Reflexiones sobre el suicidio Asistencia primaria a personas en crisis con riesgo de suicidio
- El valor del paso a paso en la recuperación desde el pensamiento suicida
Actualmente soy Consultora Psicológica y estoy trabajando en relaciones de ayuda. Pero hace tiempo atrás, en mi adolescencia, estuve atravesando, durante años, un gran vacío interior y escasez económica. Comencé a sufrir trastornos alimentarios después de unas dietas que comenzamos con mi compañera de secundaria. Las peleas familiares eran constantes. Pasaron los años y comencé a infligirme lesiones tales como cortes. Casi no me alimentaba. Hasta que descubrieron mis heridas y me echaron de casa. Viví un tiempo con un amigo. No tenía asistencia profesional. Luego sí, fui a un psiquiatra que me administró unas pastillas para dormir. En una pelea con mi amigo me tomé todas las pastillas, pero solo me asistieron en una ambulancia. De ahí en adelante fue todo cada vez peor. Mi familia no me contenía. Y yo solo pensaba en el suicidio o en cómo causarme dolor físico. Luego conocí a una psicóloga que me sugirió que hiciera cursos de cosas que me gustaran. Mientras seguía con el tratamiento, puse mi propio negocio. Eso me ayudó un montón a ocuparme de mi. Empecé a sentirme bien. Además del apoyo de mi pareja. Luego estudié una carrera que solucionó muchas cuestiones internas en constantes procesos de reflexión. Fue un largo proceso hasta que llegó la ayuda que necesitaba. Alguien empezó a ver mis dones y me dio aceptación incondicional. Un largo proceso pero estoy recuperada al fin. Al día de hoy trato de ayudar a quienes están deprimidos o no encuentran su norte. Atendiendo especialmente a personas en crisis. He hecho un curso para saber mas sobre prevención de suicidio. Me considero una superviviente. Siento y pienso que se puede salir de esto rodeándose de la gente adecuada y dándose cuenta del gran valor del día a día, del paso a paso. Abrazo fraterno para todos!! Ver también: Otros testimonios de superación en relación al suicidio Otros Otras reflexiones sobre el tema del Suicidio Dejanos Tu Testimonio en relación al Suicidio
- Pedirle peras al olmo
Los dichos populares suelen encerrar la gran sabiduría del sentido común. ¿Y qué significa “sentido común”? Es algo que tiene sentido, que es sensato, que tiene un profundo significado y que es “común”. Por “común” podemos entender algo cotidiano, simple, y también que nos es común, o sea, que nos pertenece a todos. Sin embargo, no deja de ser algo que “conocemos” con nuestra mente pero no necesariamente lo aplicamos en nuestra experiencia. Nuestra educación nos ha llenado de “máximas” para guiar nuestra conducta. Las conocemos a todas, están impresas en nuestra cultura, pero…¿logramos “hacerlas carne”? ¿logramos “sentirlas” honestamente? Por ejemplo, sabemos que no debemos desear la mujer del prójimo, y por extensión a ninguna cosa que sea del prójimo. Es la prohibición de la envidia. Sin embargo, cuántas veces nos comparamos con los otros y sentimos que aquel tiene más suerte que yo, o es más atractivo/a, más alto/a, más simpático/a, posee cualidades que yo no tengo. Y nos decimos a nosotros mismos que eso no es envidia, es humildad. Porque también nos educaron en la humildad. En el fondo, se trata de desear lo que el otro tiene. ¿Por qué? Porque no apreciamos lo que sí tenemos. No valoramos nuestra forma de ser, nuestras propias cualidades. No nos aceptamos tal como somos, reconociendo nuestras sombras como parte de la perfección con que fuimos creados. Como nos sentimos insatisfechos con nosotros mismos, buscamos que los otros nos tranquilicen y nos aseguren que somos lindos/, buenos/as, altos/as y delegados/as. Cuando nos halagan nos sentimos muy bien, es una caricia a nuestro ego…pero solo una caricia consoladora, se evapora enseguida esa sensación de bienestar. Y, por otro lado, nos genera una dependencia de esa apreciación ajena e igual que en la dependencia a las drogas, la necesitamos cada vez más y más seguido. Y como toda dependencia de algo exterior a nosotros, también surge la necesidad de controlar eso que nos hace falta. En definitiva, es el afán de controlar a aquellos que nos halagan…para que lo sigan haciendo. Lo cual es muy frustrante por imposible. No tenemos ningún control sobre los demás ni sobre sus sentimientos hacia nosotros. Muchas veces recurrimos a otra enseñanza de nuestra cultura que nos dice: “trata al prójimo como deseas ser tratado”. Y llenamos de atenciones y halagos a quien tenemos más cerca (muchas veces a nuestra pareja) porque deseamos recibir lo mismo de ellos. Y nos preguntamos: “¿Por qué no es cariñoso/a conmigo si yo lo/a lleno de atenciones?” “¿Por qué me maltrata si yo le brindo todo mi amor?” Y creemos erróneamente que para lograr lo que queremos recibir debemos aumentar nuestra generosidad (eso de “poner la otra mejilla” no?). Y damos más amor, más cuidado y atenciones, nos sacrificamos más por el otro, resignando nuestra comodidad, nuestros gustos, nuestro espacio, en la esperanza de recibir aquello que damos. Pero no, tampoco lo logramos. Esta imperiosa necesidad de obtener peras del olmo crece en nosotros porque no nos damos cuenta de que SOMOS ese peral, lleno de frutos perfectos que podrían satisfacernos completamente. ¿Qué es egoísmo?, nos susurra nuestra vocecita moralista. Veamos: ¿No es egoísta querer controlar a otras personas para lograr que nos aprecien?¿Presionarlos para que nos amen como los amamos nosotros? ¿Esperar que el otro sea tan generoso y cariñoso como nos gustaría solo porque yo lo soy? ¿Y si no puede? ¿Si no está en su naturaleza? ¿Si ese otro es una persona limitada, amargada, negativa, hasta tóxica tal vez, y no cuenta entre sus cualidades con la capacidad de dar cariño o aunque sea de ser amable? ¿No es más respetuoso dejarlo ser a su aire, librarlo de nuestras expectativas? Solo desde la abundancia de nuestros frutos podremos dar al otro sin esperar nada a cambio, sin necesitar la devolución y recibiremos con gratitud aquello que cada uno sea capaz de darnos. Ver también: Reflexiones sobre el suicidio La escucha activa en la prevención del suicidio
- Transitar un duelo por suicidio en familia
Nota del Editor: Las personas que cometen un acto suicida no saben, tal vez ni siquiera pueden imaginar, todo el dolor que causan a quienes los quieren. El duelo a causa de suicidio involucra sentimientos que le son propios y, en general, es mucho más profundo y doloroso que otros duelos. En algunos casos, incluso puede desencadenar pensamientos suicidas en los afectados. Es necesario que se hable más de estas cuestiones para que aquellas personas que cometen suicidio al menos conozcan las consecuencias últimas de sus actos. Este es el sentido de publicar esta historia. La historia anónima: Hola a todos, quisiera compartir mi dolorosa experiencia con el suicidio: En mayo de 2020 mi hermano de 24 años, decidió acabar su vida con el arma reglamentaria de su profesión y despidiéndose con un video enviado por WhatsApp. Era la noche de un viernes frío, cuando luego de discutir con su novia y tener un malentendido familiar, pasó por mi casa (donde estaba el arma). Estaciono a 2 cuadras, pero justo vi que salía por el garaje. Lo invité a pasar a casa, le pedí que se calme. Me dijo: "No te voy a joder mas la vida" y se fue. Mi hermana llamó al 911, pasamos la patente del auto y después de una dura espera de 3 horas nos comunicaron que tuvo un accidente en autopista. Cuando llegamos al lugar estaba la policía científica. Nos enviaron a un hospital y allí nos dijeron que se había pegado un tiro en la cabeza y que acababa de fallecer. Llegamos corriendo con mis hermanos y tuvimos que darle la mala noticia a mis padres que llegaron minutos después. Esa fue la peor noche de nuestras vidas. Los días y meses que le siguieron fueron de muchísimo dolor y llanto. Hoy, a poco más de 2 años, quisiera que sepan que mis papas aun sufren muchísimo más que nosotros, que lo extrañamos todos los días, pero que pudimos salir adelante unidos y siempre lo recordamos. No voy a negar que hay días más difíciles que otros y que en lo personal el primer año fue terrible para mi. Ojala haya menos tabú con estos temas y nos capaciten desde el colegio a todos para poder acompañar a un pariente que tiene indicios de suicidio. Mi hermano los tuvo y no supimos qué hacer o cómo ayudarlo en la manera en que él lo necesitaba. Saludos y fuerza para todos. Ver también: Otros testimonios de superación en relación al suicidio Otros Otras reflexiones sobre el tema del Suicidio Dejanos Tu Testimonio en relación al Suicidio
- Ideas de suicidio y autoestima
Cuando pensamos en eliminarnos a nosotros mismos, no estamos sintiendo afecto/estima por nuestra persona. Sentimos que no somos valiosos ni importantes para nadie, pero sobre todo para nosotros mismos. Qué significa la AUTOESTIMA? - es valorar lo que hacemos, nuestro trabajo diario. - apreciar cuánto valemos en nuestros diferentes roles: como hijos, como padres, como amigos. - significa estar orgullosos de nuestros valores éticos, los principios que rigen nuestra conducta. . Incluye también apreciar nuestros logros pasados, aquello en lo que hemos triunfado, desde nuestras pequeñas victorias cotidianas hasta grandes progresos profesionales. Pero la AUTOESTIMA es algo más... Pensemos si no, en todas aquellas personas de nuestro entorno en las que apreciamos todo lo anterior pero a quienes no “estimamos”, o sea, no les tenemos cariño. Admiración tal vez, pero no las amamos. Entonces, ¿cuál es ese “ingrediente” que estamos perdiendo de vista? Es aceptar aquellas partes que consideramos “defectos”, todo lo que nos genera culpa, vergüenza, lo que sentimos la necesidad de esconder bajo una máscara. Pensamos que los demás no nos van a aceptar si ven estos aspectos ocultos, pero en realidad somos nosotros los que no nos aceptamos con estos “defectos”. Buscamos en los demás ese perdón que no nos damos. Queremos que nos aprecien y nos valoren para “compensar” nuestra falta de valoración. Pero no es suficiente…no nos alcanza porque seguiremos sintiendo esa falta de aprecio en el fondo de nuestro ser hasta que podamos pararnos frente al espejo y decirnos: “Te amo tal como sos, no porque ignore tus defectos, sino porque te comprendo, sé que estás haciendo lo mejor que podés, que siempre lo hiciste en cada circunstancia de tu vida, y te amo también en tu proceso de crecimiento. No voy a esperar que alcances la perfección para amarte. Para mí, sos perfecto aquí y ahora.” Los que tenemos hijos conocemos este amor tan especial. Los que no lo conocemos podemos imaginarlo hablándonos “internamente” como si fuéramos nuestro propio hijo, ese niño asustado y pendiente de nuestro aprecio para animarse a seguir viviendo a pesar de las dificultades. Este amor se llama INCONDICIONAL. ¿Por qué? Porque es el verdadero amor, ese que no espera solo los triunfos o determinadas “condiciones” para SER sino que nos ama siempre, también ama nuestros aspectos oscuros, nuestros tropiezos y fragilidades. Si tratamos a nuestro niño interior como trataríamos a un hijo, con la misma paciencia y amor infinito, enseñándole a mejorar mientras amamos sus intentos aunque algunos sean fallidos, lograríamos la tan necesaria autoestima para seguir viviendo y aceptando nuevos desafíos. No busquemos en los otros (amigos, conocidos, pareja) ese amor que no nos damos porque esa búsqueda nos hace dependientes, de ellos y de nuestras máscaras. Ver también: Otros Otras reflexiones sobre el tema del Suicidio Dejanos Tu Testimonio en relación al Suicidio
- Un intento de suicidio olvidado
Hace unos días descubrí la página “Hablemos del suicidio”, no sé porqué me interesó el tema y pensé qué terrible que es esta problemática. ¿Cómo comprender a estas personas que sufren tanto y que la única solución que encuentran es suicidarse? Quedé bastante enganchada con los testimonios (muy conmovedores) . Reflexionando por qué me había impactado tanto, recordé que a los 16 años (ahora tengo 64), estaba cursando el segundo año del secundario. No me gustaba estudiar. No me sentía a gusto con mis compañeros ya que me habían separado del grupo de primer año en el que me sentía muy bien. Me había llevado varias materias y no creía poder rendirlas bien con lo cual repetiría el año y eso enojaría mucho a mi familia. Entonces decidí darle un “susto” a mi mamá…fui a la cocina, llené un vaso con agua y le rocié bastante insecticida en aerosol. Cerré los ojos y me lo tomé de golpe. No recuerdo en detalle qué sucedió en lo inmediato. Sé que estuve internada en el hospital por problemas en los riñones (hasta hace pocos años he tenido problemas de infecciones repetidas en esos órganos). En esa época no había tratamientos psicológicos para un tema tan delicado. Ha sido y es un tema tabú. ¿Qué quería lograr con esto? ¿Que mi madre no se enojara si repetía el año? En aquel momento estaba segura de no querer matarme. No tenía la consciencia y la madurez para darme cuenta de que había intentado suicidarme. Ahora que lo pienso me corre un frío por todo el cuerpo. Nunca se habló en mi familia de este episodio. Y ahora, en el presente, siento que habría sido muy importante hablar de ese intento. Preguntar, indagar si ese acto inconsciente de adolescente no escondía algo más profundo (hablar del porqué buscar esa manera y no otra para enfrentar a mi madre). Nunca hice otro intento pero soy consciente de que hay algo que debo trabajar y hablar claramente de ese intento de suicidio y esta reflexión me deja pensando en cuántos jóvenes se sienten solos con sus sufrimientos y se autolesionan con cortes en el cuerpo, o se drogan o se alcoholizan, que son otras maneras de ir camino al suicidio, quizás de manera inconsciente. Poner en palabras el suicidio ayuda a procesarlo y a NO actuarlo. Ver también: Otros Testimonios en relación al Suicidio Dejanos Tu Testimonio en relación al Suicidio











